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La Felicidad, Objetivo Humano Fundamental

La felicidad, objetivo humano fundamental

La felicidad, el optimismo, la calidad de vida y el bienestar subjetivo son temas que se encuentran entre los más importantes de la psicología de comienzos del siglo XXI. De hecho, la felicidad en los últimos años ha cobrado un valor insospechado, en 2011 se aprobó en la ONU una resolución que reconoce la búsqueda de la felicidad como un objetivo humano fundamental, y que convoca a los Estados miembros a promover políticas públicas que incluyan la elaboración de medidas que reflejen la importancia de la búsqueda de la felicidad y el Bienestar en sus propuestas de desarrollo. Todos queremos estar satisfechos con nuestras vidas, felices y tan sanos como sea posible.

La Psicología Positiva, una rama nueva de la psicología, estudia lo que hace que la vida merezca ser vivida, con personas siendo y dando lo mejor de sí mismas, y nos invita a cultivar las emociones positivas en nuestras vidas y en las de aquellos que nos rodean, no sólo porque nos hagan sentir bien momentáneamente, sino también porque potencian la salud y el bienestar, favorecen el crecimiento personal, permitiendo sentimientos de satisfacción con la propia vida, tener esperanza, ser optimista y percibirse más feliz, en conclusión nos transforman en mejores personas y elevan nuestra calidad de vida al futuro.

La felicidad, ha sido estudiada científicamente desde la psicología positiva, determinándose que no es una experiencia constante, sino la sumatoria de momentos, es una actitud interior del ser humano, educable, que implica un proceso de cambio y autodesarrollo personal. No tiene que ver con la carga genética del individuo, ni con las condiciones que lo rodean, es una experiencia que se construye a través de enfoque y prácticas en emociones positivas.
La felicidad no es un fin, un logro a alcanzar, si bien, ser felices, si apalanca logros a nivel académico, social, laboral y en nuestra salud: Enfocarnos en emociones positivas como apreciación, gratitud, amor, benevolencia, impacta nuestro estado cardiovascular, llegando incluso a incrementar la longevidad.

La felicidad, claramente está muy relacionada con estados de bienestar, gratitud, humor, alegría, pasión, tranquilidad, entre otros. Siempre podremos tomar nuevas decisiones acerca de cómo vivenciar las experiencias, y decidir por agradecer lo que llegue a mi Vida, y ver que positivo puedo sacar de cada experiencia.

Recuerda, el ser feliz es un estado de ánimo, es una actitud constante, que se forja. Así pues, nuestra invitación es a tomar decisiones diferentes cada día, enfocarnos en agradecer las experiencias que atravesamos y buscar algo que rescatar de aquellas que implican dolor; no se trata solo de pensar de forma positiva, sino tal como lo expone la psicología positiva, poder crecer y florecer, en medio de las circunstancias que nos rodean, pues seguimos teniendo una experiencia humana, siempre cambiante.

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