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CON LA FE EN UNA UNICA DIRECCION
Por MSI (Maharishi Sadashiva Isham)
El secreto para el éxito en cualquier área concerniente a lo humano no es realmente un secreto, esto es muy obvio: Siempre que concentres toda tu atención con todo tu corazón, progresarás. La llave maestra en esta oración es “con todo tu corazón”, con medio corazón no funciona. Tampoco con el 99,9% del corazón. Si hay una grieta en el compromiso, aparece la duda y luego los errores y también las fallas. Todo significa completo, entero, con cada fibra de nuestro ser dedicado a la meta. Eso funciona. Cuando uno está 100% completo, las fuerzas omnipotentes de la Naturaleza se alinean tras nuestro para traernos el éxito de maneras incontables e impredecibles.
Cuando pensamos que el problema está de alguna manera “allí afuera”, hemos pasado por alto el punto esencial de la vida humana. Toda nuestra experiencia, toda nuestra creación proviene de adentro, de aquí, de nuestro corazón. Cambiar el mundo exterior es imposible si primero no cambiamos el mundo interior. Como dijo Thoreau: Para cada mil cortes de hojas de maldad, hay uno que golpea en la raíz. El poder de una vida que nace de la fuerza interior es incomparable. La vida dedicada a soluciones externas traerá una creciente frustración a medida que uno se decepciona una y otra vez con todos los nobles esfuerzos para cambiar el mundo exterior. El mundo exterior tiene un cierto desprecio maravilloso para los intentos de los humanos en cambiarlo, si el humano no proviene de un lugar de corazón completo.
No es difícil llegar a ser de todo corazón. Se requiere de un revés en la típica dirección de la conciencia. Desde nuestro nacimiento, hemos sido entrenados para usar nuestros sentidos en una dirección verticalmente externa, hacia afuera. Esto era necesario para nuestra supervivencia y nos ha servido muy bien. Necesitábamos aprender a identificar al mundo exterior que nos alimentaba, al que era seguro, al que no lo era. Luego fuimos a la escuela y aprendimos alguna habilidad para usar nuestra mente en forma horizontal: pensando en las cosas. Aceptamos ambas direcciones de la mente sin cuestionarlas como algo natural y normal, simplemente porque estamos tan familiarizados con ellas.
Con ambas propuestas de conciencia, verticalmente externa y horizontal, siendo naturales, ¿por qué alguien debería pensar que la tercera propuesta de la mente, verticalmente hacia adentro, no sería natural y que requeriría de esfuerzo para lograrlo? Es un resultado curioso del pensamiento en el estado despierto que la sola dirección interna de la mente involucre esfuerzo. La Realidad es otra: Se requiere de menos energía para pensar en niveles más profundos o internos, por lo tanto ¡es más fácil ir hacia adentro que usar los sentidos en una dirección externa o pensar en algo! Es sólo que la persona promedio nunca ha sido entrenada para llevar la atención a su interior. Qué lástima, porque es precisamente llevando la atención al interior como uno aprende a ser de todo corazón.
El proceso de Las Técnicas de los Ishayas es el medio de menor esfuerzo en el mundo hoy en día para entrenar a la mente a moverse gentilmente hacia su interior. No se requiere de ningún esfuerzo para practicar las Técnicas. Ninguno. Cero. Nada. De hecho, el error más común entre los individuos nuevos en la práctica es que intentan hacerlo. Intentan e intentan y no funciona y entonces dejan de practicar. Una gran tragedia, y todo basado en una simple interpretación errónea de que se requiere esfuerzo para practicar las Técnicas. Es explicado- una y otra vez- en el fin de semana del seminario, que la practica de las Técnicas de los Ishayas es un proceso sin esfuerzo, pero hay tanta información que se transmite allí que no nos sorprende que se pase por alto este concepto.
A medida que uno se mueve gentilmente hacia el interior, varias cosas notables comienzan a suceder. Primero, el cuerpo se asienta en un descanso muy profundo, más profundo que el dormir de la noche. Esto permite que el stress y las tensiones sean liberadas de la fisiología. Segundo, la mente comienza a borrar los viejos surcos de duda, de limitación, de miedo, de patrones auto-destructivos. Esto es verdad porque el movimiento de la mente hacia el interior lo lleva a uno a niveles mayores de sutileza, los cuales automáticamente comienzan a eliminar las fronteras de los límites. Tercero, el regocijo y la paz comienzan espontáneamente a desarrollarse en la vida, liberando nuestro corazón de dolorosos remanentes de experiencias pasadas. La vida comienza a ser vivida en inocencia y en amor incondicional.
Todas las áreas de la vida cambian para mejor con las Técnicas de los Ishayas, porque la mente controla cada área de la vida y la mente comienza inmediatamente a expandirse, a perder las fronteras y los límites de viejos pensamientos, basados en el miedo. A medida que este proceso continúa, uno comienza a ser más y más inocente, a vivir más la vida y más plenamente en el momento presente del tiempo, sin ideas preconcebidas o juicios sobre la naturaleza de la realidad. El murmullo constante del diálogo interno se aquieta gradualmente, liberándonos a experimentar creatividad pura y alegría en cada momento.
A medida que la vida se hace más simple y más inocente, uno naturalmente encuentra que sus deseos se alinean cada vez más en una misma dirección. Como el poder total de la atención está dirigido hacia un único deseo, la realización es instantánea ¿Cómo es el deseo en un estado despierto? Tú deseas una manzana y te diriges al refrigerador, y te encuentras con que hay una sola manzana con hongos, casi podrida, con un gusano que se asoma y que se ríe de ti. Con una evolución creciente, tú deseas una manzana y te diriges al refrigerador y ves que tu compañero de cuarto ha comprado una bolsa de las manzanas más bellas, maduras y jugosas que nunca imaginaste. Evolucionamos un poco más, y no hace falta levantarnos de nuestra grande y confortable silla: deseas una manzana y tu compañero entra al cuarto trayendo una para ti, y diciendo, “Pensé que te gustaría comer una manzana...” Evolucionamos aún más, y no es necesario que ningún compañero te alcance la manzana que se encuentra a tu lado, en tu mano. Estas son las etapas de crecimiento de la maestría física, con la fe en una única dirección.
Les aseguro que si tuvieran fe, aunque sólo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, le dirían a este cerro: Quítate de aquí y vete a otro lugar, y el cerro se quitaría. Nada les sería imposible.- San Mateo 17:20. La fe del tamaño de un grano de mostaza es fe en una única dirección. Cuando el intelecto se encuentra enfocado firmemente en un punto, la conciencia es libre de experimentarse a sí misma como lo que realmente es: ilimitada, infinita, absoluta.
Cuando el intelecto se establece en una fe en una única dirección y aprende a concebir deseos en una fe en una única dirección, la naturaleza ilimitada de la Conciencia del Ascendente actúa instantáneamente para concretar esos deseos. A esto se lo conoce como el Poder del Milagro; se desarrolla automáticamente en cualquier persona que continúa practicando las Técnicas de los Ishayas por un tiempo suficiente como para limpiar toda la maquinaria interna completamente.
El estado despierto es escaso en sí mismo. Creado en imagen y semejanza de Dios, el humano promedio vive una vida que se asemeja más a la de los animales que al glorioso potencial de la completa realización humana. Interpretaciones desafortunadas y erróneas de las escrituras del mundo han contribuido inmensamente con la distorsionada y desgraciada auto-imagen, que mantiene a la humanidad encerrada en las limitaciones y fronteras en vez de liberar a la raza humana y elevarla con alas angelicales al corazón del Cielo.
Afortunadamente, cualquier error, aún aquellos que han durado cientos de años, pueden ser cambiados haciendo, simplemente, una elección de la Verdad. La Reconciliación espera pacientemente la simple elección de todos los humanos de fluir con las corrientes Ascendentes de la Ley Natural, antes que seguir estando atrapados por la oscuridad de los universos de fantasías, de dolor y muerte, de las limitaciones de creencias y juicios, creados por el ego. Esta es una elección, una simple elección; una vez realizada la elección, el compromiso de todo tu corazón le sigue naturalmente. Y siguiendo al compromiso de todo tu corazón, encontramos la más notable serie de transformaciones que deja, al final, a los humanos como una completa manifestación de la Creación perfecta de Dios.
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